¿Recopilan tus datos los bloqueadores de anuncios? Los riesgos para la privacidad

Tu bloqueador de anuncios podría estar vigilándote. Sí, la extensión que instalaste para mantener a raya a los rastreadores podría estar rastreándote. Una locura, ¿verdad?

Vivimos en una economía de la vigilancia. Tus datos valen mucho dinero para el comprador adecuado. Así que, aunque los bloqueadores de anuncios deberían ayudar a impedir la recopilación no autorizada de datos, algunas empresas sin escrúpulos aprovechan esa percepción y esa confianza para sacar partido de ti. Estas aplicaciones y extensiones «falsas» pueden pedir un acceso muy amplio a tu navegación. A veces, más del que necesitan para la función que prometen.

Es un auténtico punto ciego de la privacidad que mucha gente pasa por alto. En este artículo desgranaremos los riesgos ocultos de los bloqueadores que se extralimitan, explicaremos a qué debes prestar atención y te mostraremos cómo protegerte sin renunciar a las ventajas de una internet limpia y sin anuncios. Vamos allá.


¿Puede un bloqueador de anuncios recopilar datos de los usuarios?

Sí. Un bloqueador de anuncios puede recopilar datos de los usuarios para mejorar sus servicios, aunque no todos lo hacen. También podría aprovechar ese acceso de forma abusiva.

Cuando instalas un bloqueador, ya sea una extensión del navegador o una aplicación móvil, el acceso que le concedes depende de sus permisos y de cómo funciona. Una extensión con permisos amplios puede ver los sitios que visitas, el contenido que cargas y, en algunos casos, lo que escribes; un filtro DNS no tiene ese mismo acceso. Eso no es sospechoso por sí solo: muchas funciones necesitan inspeccionar las páginas para eliminar anuncios y rastreadores en tiempo real. Pero sí significa que pueden tener mucho poder. Y un gran poder conlleva… posibles problemas de privacidad.

Algunos bloqueadores utilizan ese acceso de forma responsable. Trabajan localmente, no registran tu navegación y declaran con orgullo que no rastrean a sus usuarios. Eso es lo que buscas.

Pero otros abusan de esa confianza. Se han documentado bloqueadores falsos que inyectaban código para obtener comisiones de afiliación. La recopilación de datos también puede formar parte del modelo comercial: Sensor Tower reconoce que aplicaciones de su panel, entre ellas Luna VPN y Adblock Mobile, recopilan información de uso para sus productos de análisis. Su política actual dice que solicita consentimiento; eso no equivale a un bloqueador que no recopila datos.

Así que sí: los bloqueadores pueden recopilar datos. Que lo hagan depende del código y del modelo de negocio. El código abierto y las auditorías independientes ayudan a contrastar sus promesas, aunque ninguno de los dos garantiza por sí solo una privacidad perfecta.


¿Por qué querría un bloqueador de anuncios recopilar datos?

Dinero. Como decía antes, vivimos en una economía de la vigilancia. 

Crear un buen bloqueador requiere tiempo y esfuerzo: mantener las listas de filtros, adaptarse a los cambios del navegador y responder a nuevas técnicas publicitarias. Si el bloqueador es «gratis», la pregunta es: ¿cómo paga las facturas?

Algunos recurren a donaciones, mejoras de pago o acuerdos éticos. ¿Y otros? Su moneda de cambio son los datos. Estas son algunas formas de obtener ingresos y los incentivos que pueden llevar a un bloqueador poco fiable a recopilar datos:

  • Vender datos anonimizados: hábitos de navegación a anunciantes, intermediarios de datos o empresas de investigación.
  • Crear perfiles de comportamiento: qué sitios visitas, cuánto tiempo pasas en ellos y dónde haces clic.
  • Acuerdos para permitir anuncios: dejar pasar determinados anuncios y cobrar por ello (sí, existe). Esto, por sí solo, no demuestra que se recopilen datos.
  • Seguimiento de afiliación: introducir código a escondidas para llevarse una comisión cuando compras algo en internet.
  • Inteligencia de mercado: conocer qué aplicaciones y sitios están de moda, como explica Sensor Tower sobre los datos de sus aplicaciones de panel.

Cuando se hace a tus espaldas, es el engaño perfecto. Instalas un bloqueador para evitar el rastreo… y termina rastreándote la herramienta que debía ayudarte.

En definitiva, si no te cuentan cómo ganan dinero, desconfía. ¿Y si la política de privacidad es confusa, sospechosa o inexistente? Es una señal de alarma enorme.


¿Cuáles son los bloqueadores de anuncios más seguros?

No todos los bloqueadores son iguales. Algunos solo eliminan banners. Otros van más allá y bloquean rastreadores, dominios maliciosos, vídeos automáticos e incluso avisos de cookies. Si tu prioridad es la privacidad, estas son las opciones que merece la pena comparar. La selección siguiente es una valoración editorial de sus funciones, no una auditoría independiente de seguridad ni una garantía de que todos recopilen la misma cantidad de datos.

1. Surfshark CleanWeb: protección todo en uno

Si ya utilizas una VPN o te planteas hacerlo, Surfshark CleanWeb es una opción destacada entre los bloqueadores integrados en una suite de seguridad. En la aplicación, el filtrado DNS bloquea dominios publicitarios, rastreadores y dominios peligrosos mientras usas la VPN. La extensión del navegador funciona de otra manera y añade filtrado dentro de las páginas.

  • Puede bloquear dominios de anuncios en navegadores y aplicaciones; el filtrado DNS no elimina todos los anuncios
  • CleanWeb en la aplicación está disponible en Windows, macOS, Android e iOS; no en todos los dispositivos compatibles con la VPN
  • Incluye protección frente a dominios de malware y phishing
  • La versión de la aplicación no requiere una extensión del navegador

2. AdGuard: el bloqueador independiente más versátil

AdGuard es uno de los bloqueadores con más funciones. Puede ser una extensión, una aplicación móvil o un programa completo de escritorio capaz de filtrar distintas aplicaciones, según el sistema. Su equipo publica documentación de privacidad y mantiene abiertos los filtros y varios de sus proyectos; no todos sus productos son de código abierto.

  • Filtros de código abierto y bloqueo personalizable
  • Ofrece versiones para Windows, macOS, Android, iOS y navegadores, con funciones distintas
  • Puede bloquear anuncios de vídeo, publicidad en aplicaciones, rastreadores y minería no deseada, según la plataforma y el tipo de anuncio
  • El filtrado DNS y el control parental dependen del producto; AdGuard DNS es un servicio separado y no todas las funciones vienen incluidas en cualquier plan

3. NordVPN Threat Protection: un paquete de privacidad con bloqueo de anuncios y rastreadores

La protección avanzada de NordVPN Threat Protection, antes llamada Threat Protection Pro y ahora «Scam, phishing, and malware protection», analiza descargas, bloquea rastreadores y filtra dominios peligrosos. Está integrada en la aplicación de NordVPN, pero puede funcionar sin una conexión VPN activa en Windows y en la versión compatible de macOS. Se parece a Surfshark CleanWeb, con más funciones de análisis de malware.

  • Funciona en segundo plano
  • Bloquea rastreadores en el tráfico compatible del equipo; no garantiza eliminar todas las formas de seguimiento
  • Integrada en NordVPN, sin necesidad de una extensión; la protección avanzada requiere Windows 10 o posterior, o macOS 12 o posterior con la app descargada de NordVPN
  • Una opción cómoda para quienes quieren automatizar parte de su protección

4. Total Adblock: un bloqueador prémium fácil de usar

Total Adblock es vistoso, pulido y está pensado para personas sin conocimientos técnicos que quieren algo que funcione sin complicaciones. Es de los creadores del antivirus TotalAV y ofrece una interfaz clara y un buen bloqueo de anuncios. Eso no significa que no recopile datos: su política contempla datos de cuenta y uso, y el intercambio de identificadores transformados mediante hash con socios publicitarios.

  • Bloquea banners, ventanas emergentes y rastreadores; el bloqueo de YouTube depende del dispositivo y del método de reproducción
  • El bloqueo de anuncios puede reducir la exposición a publicidad maliciosa, pero no sustituye a un antivirus
  • Algunos paquetes incluyen TotalAV, que debe instalarse y activarse por separado

5. uBlock Origin: código abierto y sin tonterías

Si quieres control y nada de jugarretas con tus datos, uBlock Origin es una gran opción. Es de código abierto, rapidísimo y un favorito de los entusiastas de la privacidad por algo. La versión completa sigue siendo una opción especialmente sólida en Firefox; en Chrome, la alternativa del mismo desarrollador es uBlock Origin Lite. 

  • 100 % gratuito
  • Según su política, no recopila datos de los usuarios ni incorpora telemetría
  • Filtrado avanzado y reglas personalizadas
  • Un desarrollador principal y una comunidad de entusiastas

Bloqueadores de anuncios: selección y modelos de financiación

PosiciónNombreQué ofrece y qué conviene tener en cuentaFinanciación
1Surfshark CleanWebFiltrado DNS en la app y funciones adicionales en la extensión; incluido en la VPNSuscripción
2AdGuardPersonalizable, con filtros abiertos y funciones distintas según el productoFreemium
3NordVPN Threat ProtectionProtección integrada; la versión avanzada funciona sin conectar la VPNSuscripción
4Total AdblockFácil de usar y con paquetes prémium; revisar su recopilación y uso publicitario de datosSuscripción
5uBlock OriginFiltrado local y sin telemetría, completamente gratuitoTrabajo voluntario; no acepta donaciones

¿Por qué necesitan los bloqueadores acceso a «todos mis datos» en los sitios web?

El aviso de permisos no miente. Muchos bloqueadores piden permiso para «leer y modificar todos tus datos en los sitios web que visitas». Y sí, suena desproporcionado. ¿Por qué algo pensado para bloquear anuncios necesita ese acceso? La explicación es que ciertas funciones deben leer y modificar las páginas; tener ese permiso no significa que registren todo tu historial.

Para ocultar elementos publicitarios, una extensión puede examinar cada página en tiempo real: qué contenido se carga, qué elementos aparecen y qué tiene pinta de rastreador. Después elimina u oculta lo que coincide con sus filtros; otras reglas impiden solicitudes antes de que se carguen. Es un poco como tener un portero en la entrada de cada web, echando lo sospechoso antes de que entres, y a veces retirando lo que ya se había colado.

Ese grado de control requiere permisos amplios para determinadas funciones, porque el bloqueador necesita ver la página para limpiarla. Pero sí existen modos con acceso limitado: el bloqueo declarativo básico puede funcionar sin leer el contenido de todas las webs. La contrapartida es que algunas funciones de filtrado cosmético o avanzado necesitan permisos adicionales.


¿Pueden las extensiones bloqueadoras ver información sensible, como contraseñas?

Técnicamente, sí, si sus permisos les permiten acceder al contenido de esa página. Una extensión capaz de leer y modificar sus elementos podría acceder a lo que escribes, incluidas contraseñas en formularios accesibles para ella.

Eso no significa que todos los bloqueadores husmeen en tus formularios de inicio de sesión. Los fiables no deberían recopilar tus contraseñas. Algunos sí gestionan cookies o cabeceras como parte del filtrado de privacidad, lo cual no equivale a robarlas. Lo inquietante es lo que una extensión maliciosa podría hacer con permisos suficientes. 

Una extensión maliciosa que se haga pasar por un bloqueador podría aprovechar ese acceso para robar credenciales, datos de tarjetas o tokens de autenticación, dependiendo de sus permisos y de las protecciones del navegador.

¿Algo peor? Las extensiones pueden cambiar de propietario. Si un nuevo responsable introduce código abusivo en una actualización, una herramienta antes fiable podría convertirse en una herramienta de vigilancia sin que el usuario lo advierta de inmediato. Una adquisición, por sí sola, no demuestra que eso haya ocurrido.

Así que quédate con esto: si el modelo de negocio de una extensión es sospechoso y pide acceso a todos los sitios… piénsatelo dos veces. 


¿Cómo ganan dinero los bloqueadores gratuitos sin vender nada?

Si un bloqueador no te cuesta ni un céntimo, ¿cómo se mantiene a flote? Al fin y al cabo, los servidores cuestan dinero, igual que el desarrollo, el soporte y mantener las listas de filtros al día. Y, aun así, muchos se presentan como «gratis para siempre» y sin condiciones ocultas.

Entre bastidores, los proyectos honestos encuentran formas de mantenerse:

1. Programas de anuncios aceptables

Algunos bloqueadores, como Adblock Plus, permiten por defecto ciertos anuncios poco intrusivos. Deben cumplir criterios de formato, tamaño y ubicación; «aceptable» no significa automáticamente «sin seguimiento». Los participantes de mayor tamaño pagan por el programa, pero también deben cumplir sus criterios. Si no te convence, puedes desactivar esa opción. 

2. Mejoras freemium

Piensa en funciones básicas gratuitas con extras opcionales de pago. AdGuard y otros bloqueadores ofrecen extensiones gratuitas para el navegador y cobran por aplicaciones con filtrado más amplio o funciones adicionales. Algunos servicios DNS también tienen planes de pago; eso no significa que todo filtrado DNS cueste dinero.

3. Donaciones y trabajo voluntario

Algunos proyectos de código abierto se financian mediante donaciones o dependen del trabajo voluntario. uBlock Origin es un caso importante que conviene distinguir: no acepta donaciones ni otras formas de financiación. Su desarrollador invita a apoyar a quienes mantienen las listas de filtros. Sin ventas adicionales ni trucos, y con una comunidad que aporta su tiempo.

4. Acuerdos de afiliación

Algunos bloqueadores obtienen una pequeña comisión si haces clic en un enlace y compras una VPN u otro producto de seguridad. Normalmente esa comisión la paga el proveedor; aun así, conviene comparar el precio y las condiciones de la oferta. 

Los bloqueadores gratuitos no tienen por qué ser sospechosos. Pero sí debes fijarte en cómo se financia ese «gratis». 


¿Venden mis datos de navegación los bloqueadores gratuitos?

Algunos modelos de negocio aprovechan comercialmente datos de uso. No todos, pero es un riesgo que merece atención.

Una aplicación gratuita puede ofrecer bloqueo de anuncios y, a la vez, recopilar datos para productos de análisis o socios comerciales. Si no lo explica de forma clara, la promesa de protegerte puede ocultar un negocio con tus hábitos. Hay que distinguir entre la venta de datos personales, la comercialización de datos agregados y el procesamiento necesario para prestar el servicio.

En un caso abusivo, el proceso podría ser así:

  • La aplicación registra los sitios a los que tiene acceso sin que te des cuenta.
  • Después agrupa esos datos, a veces ocultando identificadores y a veces no.
  • Por último, los comercializa con empresas interesadas en saber qué navegan personas como tú.

La política puede utilizar expresiones como «análisis de uso» o «compartir con socios para mejorar el servicio». Merece la pena comprobar qué significan, qué datos abarcan y si puedes rechazarlos. Esas expresiones, por sí solas, no prueban que se estén vendiendo tus datos.

Volvamos a Sensor Tower. Su política de panel actual incluye Luna VPN y Adblock Mobile, describe la recopilación de información sobre aplicaciones y sitios visitados y contempla su uso en productos comerciales de análisis. La empresa afirma que solicita consentimiento y vende información desidentificada o agregada. Es un ejemplo de por qué conviene leer el modelo de datos, no una prueba de que todo bloqueador gratuito sea software espía.

Así que no todos los bloqueadores gratuitos comercian con tus datos, pero el riesgo existe. La regla es sencilla: si no pagas con dinero, comprueba que tampoco estés pagando con tus datos sin saberlo. Lee bien la política de privacidad. Busca proyectos de código abierto y señales de confianza. Porque lo gratuito puede ser un regalo… o un disfraz.


¿Impide Manifest V3 que los bloqueadores recopilen datos?

No lo garantiza. Manifest V3 (MV3) cambia cómo funcionan las extensiones, especialmente su rendimiento, seguridad y filtrado de contenido. Algunas medidas reducen la exposición de datos, pero no eliminan toda posibilidad de recopilación.

De hecho, algunos defensores de la privacidad sostienen que MV3 dificulta que los bloqueadores avanzados te protejan en ciertos escenarios.

Entonces, ¿qué es exactamente Manifest V3?

Es el modelo actual de extensiones de Google Chrome. Imagínalo como una actualización del reglamento. Y de las grandes. Introduce restricciones para mejorar el rendimiento y reducir abusos. ¿Uno de los cambios más importantes?

MV3 limita cómo pueden las extensiones interceptar y bloquear solicitudes de red.

Con Manifest V2, bloqueadores como uBlock Origin utilizaban webRequest y su capacidad de bloqueo para decidir sobre las solicitudes en tiempo real. En Chrome, MV3 reserva webRequestBlocking a extensiones instaladas mediante políticas y dirige el bloqueo habitual a declarativeNetRequest. Esta API aplica reglas declarativas, incluidas reglas estáticas, dinámicas y de sesión, sin que la extensión tenga que leer el contenido de cada solicitud. Tiene ventajas de privacidad y rendimiento, pero distintas limitaciones de filtrado. La API webRequest sigue disponible para observar tráfico con los permisos necesarios.

Vale, ¿pero eso significa que las extensiones ya no pueden recopilar datos?

Por desgracia, no.

Incluso con MV3, y dependiendo de los permisos concedidos, las extensiones pueden:

  • Solicitar permisos amplios, como acceso a todos los sitios.
  • Ver las URL a las que tienen acceso.
  • Registrar actividad de navegación si están programadas para hacerlo.
  • Enviar datos a sus servidores.

MV3 incorpora restricciones, pero no sustituye los permisos adecuados, las políticas de la tienda ni su supervisión. Una extensión con acceso suficiente todavía puede recopilar datos, y la detección de abusos no siempre es inmediata.

¿Ayuda MV3 a la privacidad o la perjudica?

Es complicado. MV3 se presentó como una mejora de seguridad y, en algunos aspectos, lo es: permite bloquear solicitudes con menos acceso y restringe ciertas formas de abuso. Sus críticos señalan que también limita funciones de bloqueadores avanzados como uBlock Origin. Eso no significa que impida todo bloqueo eficaz ni que elimine por completo el riesgo de extensiones maliciosas. Importa tanto el diseño de la extensión como los permisos que le concedas.


Para terminar: ¿deberías confiar en tu bloqueador de anuncios?

Sí, si es uno de los fiables. Revisa de vez en cuando las opiniones, quién lo desarrolla y su política de privacidad.

Los bloqueadores siguen siendo una de las mejores herramientas para recuperar parte del control de tu navegación. Apartan la basura y hacen que la web sea más soportable. Pero, por cómo funcionan, no conviene instalar el primero que encuentres sin investigar un poco.

El mismo acceso que permite a un bloqueador limpiar las páginas puede darle visibilidad sobre contenido y actividad sensibles. El alcance depende de sus permisos y de su tecnología, pero puede ser considerable. No todas las herramientas merecen ese acceso.

Así que no elijas el primer bloqueador que te prometa el mundo gratis. Mira de cerca su modelo de negocio. ¿Comercializa tu comportamiento en internet? Y, si no lo tienes claro, elige el que tenga menos incentivos para vigilarte.

Unas páginas limpias son un buen comienzo, pero unas buenas prácticas de privacidad son todavía mejores.